Es una promesa. El Gobierno de Chile ofreció ayuda a Siria e indicó que se realizarán las gestiones para recibir a personas de esa nacionalidad que escapen de su país por la inestabilidad política vivida allá. La idea es evitar que la crisis humanitaria que golpea a Europa vuelva a generar postales como la de Aylan Kurdi, el niño que apareció muerto en una playa de Ali Hoca en Turquía, durante las semanas pasadas.

Pero, ¿qué se entiende en Chile como un refugiado? Según la legislación actual, un refugiado es todo aquel que, estando fuera de su país, por temor a ser perseguido por raza, religión, nacionalidad, entre otros factores, no puedan volver allá. Lo mismo sucede con aquellos que carecen de nacionalidad y a causa de graves perturbaciones de orden público no pueden volver a sus tierras. También son refugiados aquellos que huyen de su país de origen cuando su seguridad o libertad están amenazadas por conflictos internos o bien.

Este último es el caso de las personas que escapan de Siria y que podrían a llegar a Chile en calidad de refugiados.

refugiados-sirios-en-chile¿Qué derechos tendrán?

Según Sandra Brill, especialista en derecho civil de la agencia Miabogado.cl, “el refugiado lleva en diferente calidad a un migrante porque viene por una emergencia, una contingencia que se produce; una guerra, condiciones extremas que ponen en peligro su vida”.

Por lo mismo, al país le corresponde ofrecer facilidades en términos de trabajo, salud y vivienda, no sin antes certificar su calidad de refugiado.

“En principio tiene que hacer valer esa calidad, como dicta la ley 20.430, del Ministerio del interior. Ahí se habla de las disposiciones sobre los refugiados y una vez que se obtiene esa calidad, se puede acceder a los mismos derechos que ordena la Constitución Política de Chile como salud, educación, entre otros”, agrega.

Sobre la posibilidad de trabajar, la abogada explica que las visas de refugiados, a diferencia de la que obtiene un turista, permite que una persona consiga trabajo para mantenerse en el país. Esto incluso puede ayudar a la tramitación de una residencia y -si se cumplen todos los requisitos que exige la ley para cualquier extranjero- también puede acceder a la nacionalidad.

De hecho, según indica la legislación actual, los refugiados incluso pueden extender su condición a sus cónyuges y parientes más próximos, “con el objeto de fomentar la reunificación familiar”, según precisan desde la Biblioteca Nacional, aunque aclaran que esto ocurre “solo en ciertos casos y cumpliendo ciertos requisitos especificados en nuestras leyes”.